Punto y aparte

By Grow on Tuesday, September 30, 2008

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“Sonrie aunque solo sea una sonrisa triste, porque mas triste que una sonrisa triste, es la tristeza de no saber sonreir.”

-Anónimo

Punto y aparte. Dejemos a un lado las cosas raras que suelo decir. El día de hoy tengo ganas de hablar sobre mí. No soy de los que usualmente les gusta contar exáctamente que le sucedió como si esto fuese una especie de diario, pero lo que ha sucedido esta última semana ha sido el cambio más grande que he tenido en toda mi vida. Y no es exageración.

¿Qué puede pasar de un día a otro? De un día al otro puedes perder la casa en donde creciste toda tu vida, tu familia se puede ir a vivir a 1500 KM de distancia a una ciudad distante, puedes amanecer sin ni una sola mascota a tu lado, puedes amanecer en una casa diferente con una familia diferente. Incluso en una casa que nunca antes habías visto. De un dia a otro tu familia puede perder casi todas sus pertenencias, de un dia a otro tu familia creer que ha sido peor haberse ido que haberse quedado.

En la vida hay muchos borrones y cuentas nuevas. Vuelves a empezar. Pero esta es una de las que se vuela la barda. Me he mudado muchas veces. En los ultimos 4 años me he mudado 4 veces de casa. En toda mi vida me he mudado 6 veces de casa. Pero cuando nos mudábamos, siempre podíamos regresar a esa casa donde toda la familia se reunía, donde siempre pasé buenos ratos con mi familia, mis amigos y hasta esa casa le dio bienvenida al amor. Ahora se que jamás se podrá volver a entrar a esa casa. Sin embargo no es algo que me parta el corazón. Para ser sinceros, yo ya se lo que se siente no poder volver a ver ni entrar a una casa donde antes te daban la bienvenida con los brazos abiertos. Así que por esa parte no me agarraron fuera de guardia.

Mi familia se fué lejos, a otro estado, a otra ciudad, a más o menos 22 horas de camino en auto y me han hablado para decirme que todo ha sido un caos. Yo me quedé en la ciudad bajo la excusa de que debía acabar la universidad. Lamentablemente no puedo quitarme mucho la idea de que yo estoy aquí mientras allá estan, pues, no muy bien. Sin embargo no hay mucho que esté dentro de mis posibilidades, excepto esperar a que poco a poco mejoren las cosas para ellos. Se que lo harán… algún dia, pero lo harán.

¿Y que fué de mí? Me mudé obviamente con mi otra familia que al mismo tiempo se mudaron (que coincidencia). Tengo nueva casa, nueva habitación enorme, nuevo auto, nueva vida. Hasta conseguí nuevo número de celular (con su respectivo celular) y hasta nueva cartera y reloj (objetos de valor sentimental para mi, por si no lo sabian xD). Me llevo excelente con todos aqui y por mi no hay ningun problema. Yo me acoplé facil. Al final mi vida vino a mejorar mucho. Que va, me vino a mejorar todo de manera increible. Podría decirse que es una nueva vida completamente. Incluso es imposible contactarme o encontrarme almenos que les haya dicho mis nuevos datos xD! Y es ese pequeño detalle de que mi familia tan mal y yo tan perfecto y feliz aquí lo que me hace muchas veces sentirme un poco mal. Pero tengo una idea que jamás se me quita de la mente, por la cual me he guiado y por esa misma idea he perdido a gente importante. Mis estudios son primero y terminar mi carrera para conseguir trabajo es una prioridad. Siempre pienso en construir un buen futuro, porque hoy puedo ayudar minimamente, mañana podria ayudar colosalmente.

Se podría decir que puedo vivir una nueva vida. Con auto la vida cambia por completo y moverse de un lado a otro más facilmente no tiene precio. Mi libertad de ir y venir lo conservo aún y hasta quieren que salga de aquí mas seguido xD! Mi actitud a la vida es totalmente diferente y muchos cambios pequeños mentalmente y hasta materialistamente ayudan. Sin embargo no se, me acostumbré a mi estilo tranquilo de vida y me agrada demasiado. Tanto me agrada que no siento que me haga falto algo. No hay algo que dijera “rayos, me gustaría cambiar esto o tener aquello”. No tengo prisas para nada. Hasta ahora cambios de mi estilo de vida han sido pocos o casi nulos. Quizá algun dia decida hacer pequeños cambios o enormes cambios o quizá no cambiar. Mientras tanto yo sigo mi rutina tranquila y normal de casa-universidad-casa.

Ego y Defensa

By Grow on Friday, September 19, 2008

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¿Para qué le fue dada la conciencia al hombre, si la unidad y la fidelidad viven más en lo inconsciente, mientras la conciencia muere incesantemente?

-Igor Caruso

Ilusiones y Libertad. Su destrucción o su resistencia crea algo particular en muchas personas. La defensa. El humano como ser vivo tiene una meta en particular. Ser feliz o, en muchos grados, disminuir su infelicidad lo más posible. Podría considerar que otra de las metas del humano es sobrevivir. Pero el hombre contradictoriamente, muchas veces atenta contra si mismo, activando lo que llaman el instinto de muerte, para irónicamente vivir. Esto lo explicaré mas adelante. Pero estamos de acuerdo que para conservar la integridad de sí mismo tiene que defenderse de una u otra manera. Y no simplemente defenderse de posibles heridas físicas, sino, sobre todas las cosas, defender su orgullo, su persona, su esencia, su ideal, su Yo. Cómo defensas, podemos encontrar muchas.
El orgullo mueve montañas. A mi gusto el orgullo mueve todo, mucho más de lo que podría hacer el amor, el dinero, el poder, la política o la religión. Hay personas que por orgullo pueden hacer de todo. Incluso destruir a las personas que más quieren. En una especie de pensamiento enfermizo y extremo, si tú, mi amada, dañas mi orgullo, por más amor que te tenga, sufrirás por herirme de tal forma. Muchas veces meterse con el orgullo de muchas personas es peligroso y otras veces mortal. Hay gente que se cree que una persona es predecible, estable y aparentemente inofensiva. Pero un buen ataque a su orgullo puede causar que tu predicción te cueste.

Empecemos un poco desde el principio, antes de adentrarme más al tema. Yo he repetido una y mil veces que la gente hace TODO por su propio ego. Toda persona en este mundo es 100% egoísta. Claro, la palabra tiene una connotación social negativa por lo cual el rechazo a esa etiqueta es fuerte. Pero si dijera, toda persona hace TODO por felicidad. Ah, ¿cambian las cosas no? Y sin embargo les dije egoístas. Una persona normal o neurótica o patológicamente inestable actúa para satisfacer sus necesidades. Todo lo hace en el nombre de algo propio. Y casos he explicado muchos pero se los recordaré. Tú llegas y haces un donativo de 200 pesos a una institución de caridad. Lo haces no por presión social ni por quedar bien con nadie. Lo haces porque realmente te tientas el corazón, y si, las personas de esa institución lo necesitan y piensas en su felicidad. Sin embargo, aunque la primera razón sea “esa persona no es egoísta, actuó por el bien de los demás”, la razón es simple. El ayudar a otros lo hace sentir bien. Aumenta su autoestima. Quizá nunca se lo diga a nadie, ni se lo presuma a nadie, pero lo hizo para sentirse internamente bien consigo mismo. Ayudó a personas ajenas para que ellas estén bien y por lo tanto el donador haya conseguido un poco de felicidad propia. Actuó por su propia felicidad. Egoísmo. Sinónimos, nomas que uno suena más bonito que el otro.

¿Una madre que hace todo por su hijo? La felicidad de su hijo le da felicidad propia. Ego. ¿Una persona saltó en medio de una persona recibiendo el impacto de una bala? Un guardaespaldas con un fuerte sentido del deber, el deber le causa orgullo, lo hizo para estar bien consigo mismo y sentirse leal, egoísmo. El sentido del deber a otros es una forma de ego que incita a sentirse bien consigo mismo por cuestiones morales o idealistas. Sentirse bien consigo mismos. Ego.

¿Es malo ser egoísta? Pft, si afirmara eso también les diría que es malo respirar. El ego es humano e innato a cada persona tanto como es natural para un humano respirar. Estaría loco si afirmaría que es inhumano y cruel ser egoísta. Al contrario, es lo más humano, común y natural. El ego es una de las principales fuentes de sobrevivencia física y emocional de una persona.

Como dije, actuamos por ego. Pero contradictoriamente a veces actuar por ego para satisfacer nuestras necesidades nos lastima. ¿No que buscábamos la felicidad y no ser lastimados? Entonces entran las famosas teorías psicoanalistas. El Yo, el Ello y el Superyó. Que no voy a explicar nada a fondo, a duras penas se que existen pero no me he dedicado a estudiar en detalles como funcionan y eso. Como persona común y de lo que he deducido puedo explicar que tenemos muchas necesidades. El instinto es poderoso y quiere ser constantemente satisfecho. Lo típico. Y el más poderoso, según algunas personas, el instinto sexual. Sin embargo si todo el mundo se dedicara a satisfacerlos… bueno, casi todo el mundo se dedica a satisfacerlos pero se controlan lo más posible. Porque también hay una etiqueta moral interna y social que deben ser satisfechas. Entonces el humano lucha por regular sus satisfacciones. Te lastimas para entonces satisfacer tu necesidad moral. Necesidades hay muchas y teorías sobre ellas hay miles. Como la más famosa y a muchos nos la repetirán hasta el cansancio la pirámide de Maslow de necesidades fisiológicas, de seguridad, sociales, de estima y la auto-realización y teorías como estas, un buen. Pero todas se basan en un mismo punto, el humano es un ser con muchísimas necesidades actuando al mismo tiempo.

Fácil, regresemos al tema de infidelidad que estuve hablando anteriormente. Ok, conoces a esta chica que o ella te seduce o inconscientemente (o quizá conscientemente) la seduces porque te gusta y ella responde positivamente. Estás comprometido, pero tu instinto te empuja a ella. Tu satisfacción de instinto es fácil. Terminar en la cama con ella (o tocarle una b00b). Si lo hicieras te sentirías quizá bien por muchas obvias razones, pero inclusive quizá también satisfaga tu autoestima y autoconfianza (una chica cayó a tus pies, w00t). Bien, entonces el egoísmo te tentaría a ser infiel un día y te haría feliz. Sin embargo, están los ideales internos y sociales. Ser infiel es malo, te dices a ti mismo y te dice la sociedad. Si te acuestas con ella, una necesidad es satisfecha, pero la necesidad de aceptación social (¿cómo te vería tu novia, tus amigos, los amigos de tu novia, tu familia, los vecinos si se enteran, tus anteriores novias si se entran, las futuras novias porque quizá tu novia rompa contigo cuando se entere?) y la necesidad de reafirmar ideales (yo siempre he creído en la fidelidad y si ella hiciera lo mismo me sentiría desdichado). Entonces quizá pasar una noche con esta chica te lastime. ¿No que el fin de todo motivo humano era su felicidad? Entonces quizá arrepentirte y no hacer nada te lastime porque en realidad querías estar con ella. ¿No que el fin de todo motivo humano era su felicidad?

El problema con esto es, como ya mencioné, que un ser humano está dividido. No es un simple ente con un deseo. Es una persona dividida en instintos, prejuicios sociales, ideales personales y un juez interno que intenta regular a quién debe hacerle más caso. Y no siempre le hace caso al más efectivo. Muchas veces tan sólo es cuestión de decidir si sentirse bien en el corto, mediano o largo plazo. Es por eso que el autocastigo, aunque parezca masoquista (que en esencia lo es), actúa a favor de alguna necesidad interna para lograr el bienestar relativo. Al fin y al cabo, una persona hará lo que decida hacer para satisfacer la necesidad de alguna de las partes de su conciencia, la que resulte victoriosa, aunque parezca que se haga daño. Al final el daño es para justificar algún ideal.

Ya muchos conocerán por su propia cuenta lo que se siente una ruptura de una relación amorosa. Una mayoría, incluido quien terminó con alguien y al quien le terminaron, asociarán el evento con el sufrimiento. Si, es obvio, siempre que una persona querida se va tiene que doler. Sin embargo el dolor muchas veces es, como dicen muchos, insoportable. Como mencioné en el post de libertad, a veces ese dolor es tan grande que se asocia al mismo dolor de la muerte. O inclusive se piensa que la muerte de la persona amada hubiera sido menos dolorosa que la separación. Esto debido a que actúan los factores de la ilusión. Una ilusión de amor eterno es difícil. La eternidad tiene un principio. La muerte. La muerte convierte en eterno a una persona ya que esa persona no puede hacer nada más. Es por eso que si el ser amado hubiera muerto físicamente, su amor hubiera quedado en la eternidad, jamás podría decirte que te dejó de amar, no puede decirte que te odia, que se cansó de ti, que siente algo por alguien más, no te puede ser infiel nunca. La eternidad le da un toque de fin digno, ya que la muerte es dolorosa, pero socialmente es aceptada, la muerte no es inmoral. La separación, por lo menos personalmente, sí. Es una especie de muerte en vida donde la persona amada muere en tu conciencia y tú mueres en su conciencia. Una doble muerte en vida, mueres dos veces y sigues vivo, es un dolor intenso, además de que aún muerto en vida, la persona no es olvidada y tienes que cargar con un “muerto” simbólico en tu mente. (Igor Caruso). Esta forma de pensar es común y es humana. No tiene nada de malo pensar en ello realmente. Si, el dolor es tan grande que hubieras deseado la muerte de alguien más, pero hasta ahí. Enfermizo si vas y realmente lo matas (cosa que lamentablemente pasa). Pero si se queda como simple idea, ¿a quien hace daño?

La ruptura entonces tiene el efecto de un ataque, un daño emocional hacia tu persona. Tu persona estaba basada en otra persona así que tu conciencia se derrumba. Tu ego es atacado. Tu orgullo se desmorona. ¿Qué le sucede a tu autoestima y autoconfianza cuando a la persona que dices que amas más que a nada decide abandonarte, que no fuiste suficiente para darle la felicidad que busca? Olvídense… tu persona queda por los suelos. Tu orgullo se activa al máximo y puedes hacer dos cosas al momento. Culpar al otro. Es su culpa, tú le diste lo más que podías, quizá hubo distancia, quizá fuiste lo suficientemente estúpido por esperar siempre respuesta de amor de la otra persona sin dar mucho esfuerzo porque dabas tu amor por sentado y ésta se cansó, pero aún así hiciste lo que pudiste, lo humanamente posible. No eres perfecto, te sacrificaste, dejaste amigos (¡y sobre todo amigas!) para que no se sintiera celosa de que estuvieras con ellos, dejaste familia porque decías que ella era mucho más importante, te dedicaste a los estudios para en algún futuro brindarle todo lo que se merece y aún así sentías que merecía más. Ella dejó todo eso simplemente porque se aburrió de ti o porque decidió irse con otro por el que sentía más amor o por ambas cosas. Le diste todo y al final eso no valió. Orgullo destruido. Atacas al otro. No te supo apreciar. O puedes atacar a tu propio orgullo para justificar. Terminar de matar al herido para matarlo de una vez, se podría decir. Fuiste tú. El insensible animal que no hizo nada, cuya culpa recae todo en él. ¿Qué culpa tiene ella de querer irse con alguien más cuando tú eres un desgraciado, un aburrido, alguien que no vale la pena? En su lugar hubieras hecho lo mismo. No tienes todo, tienes más defectos de los que quisieras, no le pudiste dar todo lo que te pedía ni estar siempre a su lado ni irla a rescatar en cada momento triste que cruzaba su vida. Matas a tu orgullo para justificar lo ocurrido. Autocastigo para sentirte mejor. Si, irónico. Cuando la destrucción brinda vida.

Así que una vez que pasa esto, ya sea la depresión o la agresión surgirán. Tu ego fue atacado y destruido en partes y jamás dejará de ser el actor principal de lo siguiente en tu vida. Activas todas tus defensas posibles. La agresión es una defensa, la regresión es otra defensa. Pueden combinarse en una especie de vaivén caótico. Ahora lo que sigue, es reconstruirse y curarse. Cosa que puede tomar mucho tiempo. Meses o años.

Uno de los primeros reflejos es reprimir. Olvidar. Si quieres continuar necesitas destruir toda evidencia de que alguna vez pasó algo. Destruyes fotos, correos, contactos, regalos, que se yo. Todo lo imaginable desaparece y haces todo por olvidar a aquella persona. Hasta su nombre no quieres escuchar más y le dices a todo contacto posible que jamás mencione su nombre y de ser posible, que nadie te cuente nada si la llegara a ver o contactar. Evitar a esa persona, cortar comunicación, lazos, todo. Los humanos tienden a reprimir muchas cosas, es otra defensa. Si alguien te quiere olvidar no es porque no te quiera o desee tu muerte y te mate simbólicamente (bueno, quizá un poco). Pero lo hace en nombre de su propia salvación. El símbolo que representas en su mente es demasiado negativo, un recuerdo de un fracaso que atenta contra la vida del consciente y la sobrevivencia del consciente es la mayor de las prioridades cuyo fracaso constante es peligroso (he ahí donde entra el extremo, el suicido, la única forma de olvidar definitivamente a los ojos del afectado).

A veces, el contacto con tal persona existe. Muchas veces el choque constante es agresivo (defensa) de uno o de ambos. Se dicen de todo, se gritan, cada quien defendiendo su ego. Uno justificando el abandono (o rechazando abruptamente la inseguridad de si fue correcta la separación), otro tratando de sentirse mejor al gritarle al otro. A veces, el contacto existe de forma tranquila. Quedan como amigos o quizá ni tanto pero se ven ocasionalmente. Muchas veces el contacto es para recordar a esa persona, estar cerca. Otras veces es parte de la reconstrucción del ego. Si ella te sigue hablando, es que sigues siendo alguien especial. Incluso, aún cuando ella tiene pareja, sigues hablando con esa persona. Podrías darle consejos, regalos o seguir coqueteándole. A veces es para demostrar “mira, te sigo apreciando, regresa por favor”.

Pienso, que muchas veces, de todo lo que pudiera suceder, el orgullo es golpeado más con un sencillo deseo tuyo. La felicidad del otro. Si deseas con tanta fuerza la felicidad de la otra persona y se cumple, al final de cuentas, no es gracias a ti, tú no eres esa fuente de felicidad. Una parte de ti puede estar feliz de que la otra persona esté feliz y haya encontrado lo que no pudo encontrar en ti. Por otra parte, al orgullo le duele eso. La fuente de su felicidad no pudiste ser, no eres ni podrás ser tú.

Sea lo que sea que suceda, lo que se busca es la curación. El humano se adapta para ello. Antes el amor parecía ser la cura. Ahora el amor es una enfermedad y como tal, la medicina necesita cambiarse. Y no es sorpresa encontrar la frase tan común de “es que siento que muero por dentro”. En realidad si, la consciencia de esa persona, su estructura, sus ideales, están siendo destruidos y están muriendo. Su persona muere en la conciencia del otro y la del otro en la propia junto con su ideal establecido. Es como quitarle la columna de soporte a un edificio. Se derrumba. Es obvio, es lógico, es humano que pase eso. Si para todo se activan mecanismos de defensa inconscientes, ¿porque hemos de suponer que para algo que en la mente individual de una persona su vida tenga un contacto de “muerte” haya de actuar como si nada? No es una exageración la frase, realmente la conciencia cambia abruptamente. Afortunadamente, como el cuerpo, la mente tiene capacidades sanadoras, aunque no siempre efectivas ni eficientes.

La curación viene de la mano entonces con el ego y la felicidad. Hipotéticamente, buscará hacer todo lo que lo haga sentir mejor, aunque sean irónicos y contradictorios los medios con los que busca alcanzar esto. Buscará encontrar justificaciones del porqué, aunque estas sean dolorosas. Buscará muchas veces colocar un parche a su herida, aunque eso signifique dañar a otros. Buscará olvidar a como de lugar, aunque eso impliquen destrucciones masivas simbólicas. Una persona siempre intentará curarse y reconstruir sus ideales. Hay veces en que el humano repite una y otra y otra y otra vez lo mismo. Estas repeticiones, aunque muchas veces parecen ciclos sin fin, son otro intento de curarse, repetir la vieja fórmula podría funcionar, aunque haya fracasado las últimas 50 veces. Quizá lo haga porque no conoce o no quiere o no puede intentar otra fórmula. Pero un humano tiene que arreglarse. Ya sabemos que esto puede durar demasiado, pero el fin es el mismo. Curarse de alguna manera y encontrarla pronto, sea la medicina buena o mala, aunque nos conduzca a la destrucción, hay que salir pronto y ya. No todos tienen la paciencia para sufrir lo suficiente para salir adecuadamente. Si es que existe un camino adecuado. Cada uno de nosotros actúa para ello, para salvar su conciencia. La critica hacia otros es una defensa, para evitar que lo que criticamos lo seamos nosotros mismos. La crítica muestra miedos y los miedos muestran debilidades. Así que la defensa es inminente.

Si cada quien actúa por su propia salvación, si cada quien busca la felicidad, la curación y hace todo en nombre de si mismo, si las defensas de otros que muchas veces sentimos que son ataques hacia nosotros porque el otro es agresivo y/o depresivo son simples mecanismos que nosotros mismos quizá hacemos de vez en cuando, si al final tu y yo somos simples mortales, ¿que poder recae sobre nosotros para creer que podemos juzgar a los demás?

LIBERTAD

By Grow on Sunday, September 14, 2008

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Cuando necesito del otro para subsistir, la relación se hace dependencia.
Y en dependencia no se puede elegir. Y sin elección no hay libertad.
Y sin libertad no hay amor verdadero.
Y sin amor verdadero podrá haber matrimonios, pero no habrá parejas.
-Jorge bucay y Silvia Salinas

Empezamos con las ilusiones y ahora me muevo a la cuestión de la libertad. La libertad es una palabra fuerte, imponente, una palabra que ha movido a los humanos desde siglos atrás para imponerse ante todo aquello que atente contra su libertad. De manera irónica, muchas veces ese ataque hacia la libertad termina convirtiéndose en ganar la libertad propia para suprimir la libertad de los demás. La historia tendrá cientos de ejemplos al respecto. Donde la corrupción humana crece a niveles en los que, por defender la libertad de los demás, se destruye la libertad de otros y de paso todos sus demás derechos, sino es que antes se acaba con sus vidas.

Pero la esencia de la libertad permanece “intacta” ante los intentos de corromperla que ha hecho el hombre. El humano, en teoría, nace libre, vive libre y muere libre. He escuchado por ahí que “sin libertad no hay vida”. Y es cierto. Sin libertad, realmente no hay prácticamente nada más.
Hablar de libertad es un tema delicado y probablemente demasiado como para que yo sólo pueda abarcarlo. La libertad alza muchas preguntas, ¿Dónde empieza mi libertad y dónde empieza la libertad de los demás? ¿Cuándo la “responsabilidad” es mayor que la libertad? Y si combinamos responsabilidad y libertad, la ecuación habrá dado un cambio impresionante. Si somos completamente libres, ¿una persona tiene la libertad completa de, en una hipotética relación bastante bien llevada, tener un “affair” con alguien más? Si somos libres, ¿una persona tiene la libertad completa de abandonar a una pareja cuando lo desee, aún cuando la relación es buena? Mejor aún, ¿está en su derecho de abandonar a una familia? ¿Una esposa? ¿Hijos? Y ojo, hablo de abandonar, porque algo más grave es una clara falta contra la libertad de una persona, y si hay algo en que podría creer, es que una libertad no puede atacar a otra libertad. Por eso nadie es libre de, por ejemplo, quitarle la vida a alguien más, porque quitar la vida es quitar una libertad aún más grande.

Pero abandonar, ¿a quién hace daño? En teoría a nadie, retomando la parte de las ilusiones, si un abandono te daña, es porque una ilusión se rompió. La otra persona simplemente decidió hacer uso de su libertad e irse. Y es por eso, y muchas personas me van a querer matar por decir esto, pero el abandono a una familia es entendible y de una forma muy objetiva, justificable. Hasta eso es justificable. Una simple relación y su fin, son, en su más esencial forma, absolutamente nada de importancia. ¿Que esa persona era responsable del bienestar, que su responsabilidad era mayor? Quizá. Pero es un concepto social y moral, es un concepto en el que si, quizá el que alguien abandone a otro repercuta en el peor de los casos, económicamente, dejando a la pareja abandonada en una crisis económica impresionante. Sin crisis económica y puro daño psicológico y emocional, bueno, entonces la gravedad disminuye. Si, disminuye y mucho. Una ilusión se acabó, ¿Qué más se le puede hacer? La vida tiene que continuar. Y si la familia o algunos individuos de ella no continúan su vida por su cuenta, es culpa de ellos, no de quien los abandonó.

Es fácil en este punto malinterpretarme. ¿Eso significa que con esta ideología me convierto fácilmente en un “infiel”, que en el momento en el que consiga (milagrosamente) una novia o esposa podría fácilmente irme con otra a su espalda, que podría tratar a una mujer como un simple maniquí? No. La respuesta es no. Soy hasta ahora lo que podrían llamar un hombre fiel. Pero dejé el paradigma estricto de pareja fiel = pareja ideal. La infidelidad o el miedo a ella cae en dos puntos. Uno, la ilusión del para siempre. Si eres fiel, la eternidad de la perfección pareciera que existe. Y dos, el sentimiento estúpidamente ENORME de los humanos de pertenencia. “Esto es mío y no tuyo”, “Tu serás mía/o para siempre”. Somos ridículamente posesivos. Creemos que poseer al 100% a una persona, incluso en contra de su voluntad o su felicidad, es la mejor y más clara demostración de amor. Es por eso que si ocurre la “infidelidad”, ah, entonces no es tuya aquella persona, esa persona decidió compartirse, y compartirse significa que le dio a alguien más algo que según tú, por derecho divino, es únicamente de tu propiedad. Caemos en el estúpido (y demasiado común) pensar de que es posible poseer a una persona y si esa persona intenta no ser poseída, entonces esa persona no siente nada por ti y está cometiendo el más grave de los pecados.

Pamplinas. Error humano. Es por eso que si un amigo dice que le late la novia de alguien más y piensa en bajársela, le digo que adelante. Si la tipa quiere y mi amigo quiere, pues que más da, ambos, hagan lo que hagan, lo hacen por su propia felicidad. El tipo de la novia cuando se entere quizá chille, patalee y haga todo un drama, pero bueno, tenía que estar previsto. ¿Que unos amigos se besen aún cuando el y ella tienen pareja respectivamente? Bleh, ¿cual es el daño? Yo entendiendo todo esto, no pido fidelidad. No pido que alguien esté conmigo de aquí a la vejez. Claro, que la idea sea agradable es asunto aparte. Pero de ideales bonitos no vive un hombre y pocos se cumplen realmente. ¿Qué te aburriste y quieres irte? Adelante. ¿Qué encontraste a alguien más por el cual sientes algo? Pase usted. ¿Qué me quieres pero también quieres a este amigo y quisieras pasarla “íntimamente” con él? Excelente, nomás usa protección. No vaya a ser, ¿no? Relación a la carta. Nadie tiene ningún derecho de encadenar a otra persona a su vida. Si, que alguien que aprecies decida irse para siempre… duele. Y quizá crean que pensar en que algún día se irá esa persona deterioraría la relación. Podría ser, depende del grado de madurez que tengan ambas personas. Más doloroso para mí es creer que jamás se irá y que al final se vaya. ¿Qué tan más doloroso? Un porcentaje alto de personas que pasa por eso, hubiera preferido su propia muerte (e incluso la muerte de quien se separó) más que haber pasado por esa separación que rompió con la ilusión de lo eterno, esto escrito en un libro de investigación de psicoanálisis “La Separación de los Amantes” de Igor Caruso. Así que ustedes díganme cual es mas sano y cual no lo es. En una separación, dolor habrá, ustedes decían cual dolor quieren soportar.

Mi propuesta es simple. No mientan. El primer paso de reconocer la libertad es hablando antes. Que yo tenga esas ideas raras y creer que el concepto de “infidelidad” es por más anticuada e inútil no significa que me agarraré de ahí para ir dañando a otras personas. Uno podría mentir con promesas falsas de una eternidad inexistente y de una fidelidad impecable para conseguir a la chica que quiera. O es más, uno podría no mentir de principio, pero al final somos humanos y errar es nuestro. Hablando con sinceridad es cómo entonces se sabe a que van. Oye, mi nombre es tal y la verdad yo no creo en lo eterno, no puedo prometerte un amor eterno o una vida perfecta, no puedo prometerte que arregle tu vida, o que me convierta en tu salvador, pero me gustaría estar contigo 5 minutos, un día, un mes, un año, quien sabe, lo que se dé. No creo en la fidelidad y tienes toda la libertad de hacer lo que te plazca, yo te querré hagas lo que hagas. No significa que yo vaya con otras personas. Realmente contigo me sobra y me basta, pero no significa que por yo ser así tu deberías ser así. Yo quiero a las personas como son, con sus defectos y todo. Las personas son un paquete entero, no un restaurant donde pides sólo lo que te gusta. No existirá lo perfecto, pero quizá la imperfección sea el chiste de todas las relaciones humanas. Las puertas están abiertas para ir y venir cuando quieras. Si me preguntas si siento cariño o amor, lo hay, un amor humano, tan lleno de contradicciones y desperfectos, lo cual lo convierte en sincero. Eterno, quien sabe, pero más vale sincero que una eternidad falsa. Quizá termine esto, quizá no. Si terminó, tuvo que ser así. Quizá ni siquiera podamos estar juntos por mucho tiempo por muchas cuestiones del destino y de la vida. Pero así soy, así me baso y así es mi ideología. Es tu decisión y aceptaré la que tomes. Primero la libertad, lo demás vendrá siguiéndola. Mi libertad y tu libertad ante todo. Con esto quiero que entiendas, yo te hablo con la VERDAD y te trato con respeto.

Ya entonces la persona decidirá con toda libertad. Uno no puede predecir el futuro, pero sabe más o menos a qué va. Quizá pocas personas acepten una propuesta así, quizá esa propuesta ataque a sus ideales e ilusiones, quizá esa persona querrá engañarte aceptando la propuesta pero pensando en el fondo que, quien sabe cómo demonios ni por qué, lo dijiste de broma y que realmente quieres un amor de ensueño y una vida perfecta para ser su príncipe salvador. Me ha pasado… y es horrible. Uno habla con la verdad para no lastimar a alguien y que esa persona sepa más o menos las posibilidades y lo que incumbe todo eso. No para que, irónicamente, crean que cuando dices la verdad realmente estas mintiendo y cuando descubren que tu verdad es verdad, se lastimen. Alegan por las mentiras pero las verdades no las quieren escuchar. Irónico. Y tan humano.

No hay que atentar contra nuestra propia libertad ni la de los demás. Pero sobre todo, hay que saber lo que pasa en realidad. No hay que basarse en ilusiones. En promedio, en México, los hombres antes de su primer matrimonio tienen 12 novias. Las mujeres en promedio antes de su primer matrimonio, tienen 9 novios. 12 rupturas de los hombres, 9 rupturas de las mujeres. Podría decir que en una pareja casada, hubo 21 personas antes, EN PROMEDIO. Por estadística, uno de cada dos de mis lectores será o le serán infiel durante el matrimonio. Eso sin olvidar, que aunque no sean infieles, de ese 1 de cada dos que no sea infiel, aproximadamente el 30% le gustaría ser infiel alguna vez. Uno de cada dos hombres no rechazaría una oportunidad explicita si se le presenta, para ser infiel. O sea que si una linda chica se le aparece en lencería exótica, probablemente caiga. Y esto durante el matrimonio. Imagínense los datos de simples noviazgos, donde el “compromiso social” es menor, muchísimo menor. Es una realidad, una gran y enorme realidad que existe desde que el humano es humano. Sumen los porcentajes. Si durante el matrimonio más de la mitad de las persona son o les serán infieles, más los 21 noviazgos promedio que terminaron por razones tan comunes que por infidelidad, maltrato, desprecio, celos, insértese aquí mil y un problemas psicológicos individuales y de ambos, ya sea por los “otros” o porque ellos mismos son así. Más aparte el divorcio, lo que sucede durante el divorcio, después del divorcio y las dos, tres, cuatro veces que una persona se vuelva a casar. Eso me dejaría al tanteo con un 5% de probabilidad de que una persona jamás en su vida sea o le sean infieles y que no exista problema alguno durante alguna relación. Que va, si fuera por mí le rebajo la probabilidad a menos del 1%.

Es por eso que hasta la palabra me da pereza. Es anticuada, rebuscada y hasta inútil. El humano por más que luche siempre busca esa gran y enorme libertad, de la posibilidad de ser libre y estar a veces con quien quiera cuando pueda. “Yo nunca seré así”, dirán sepa cuantos. Ya estuvo, por estadística, 5 de cada 100 que dice eso lo podría cumplir. Yo conozco a 5 que lo han cumplido hasta la fecha. Así que ustedes ya valieron xD. Y yo, bueno, en teoría ya pasé por algo así, entonces entro en la estadística. Sí, esta es la REALIDAD. Sí, esto es lo que sucede. Si somos humanos y la mayoría de nosotros fracasaremos en intentar luchar contra eso o nos toparemos con esa realidad en otras personas, incluso en alguien cercano (o tu propia pareja), entonces, ¿porqué seguirla negando? Simplemente por posesivos. A toda costa queremos poseer egoístamente a alguien más. ¿No es acaso el matrimonio la forma social de justificar una relación de por vida, de hacer un juramento de estar con alguien y cuidarla y protegerla cada día de nuestras vidas hasta que la muerte nos separe? Y sin embargo, la muerte si nos separa. La muerte dentro de la conciencia de esa persona, para olvidarla e irse a otra vida. La posesión de otras personas es aceptada y promovida por la sociedad. La sociedad afirma que puedes tener a alguien, que un ser humano puede ser de tu pertenencia, que tiene la obligación de ser de tu propiedad y supuestamente de la misma forma en viceversa. Lo promueve, tachando como algo monstruoso, inconcebible, una cosa que jamás debería pasar y que pasa en un 95% de las personas en algún momento de su vida. Ah que ironía. Y sin embargo sigue siendo humano.
No promuevo la infidelidad ni grito “hey, sal a ser infiel”. No promuevo el lastimar a la gente. Como ya dije, es fácil malinterpretarme. Solamente promuevo un sano concepto de realidad. ¿Que autoridad tenemos de decirle a otros que deben estar con uno, aún cuando eso ya no les hace feliz? ¿Por qué no dejar a nuestras parejas ser libres y hacer lo que a ellas más les haga feliz? ¿Qué tiene de malo el “yo te amo, tu me amas, solo quiero pasarla con alguien que quiero, pero te sigo queriendo igual”? En esencia la gente busca que la quieran, ¿no? Pero la gente busca un sacrificio. Necesita el sacrificio de alguien más porque así es como realmente cree en el amor de persona. Y es más, me sacrifico yo, me reprimo, me retracto de la gente, combato con todas mis fuerzas e incluso mato algunos aspectos míos, para que si yo me sacrifico, tú también lo tienes que hacer. LO TIENES QUE HACER POR QUE SOLO ASI SABRÉ QUE ME AMAS. Error. Muchas veces a uno le pasa lo siguiente. Conoces a alguien. Esa persona para ti resulta ser única y especial. Decides entonces, hacer lo que jamás antes harías por alguien más. Cambias, te dedicas, sientes al máximo, decides arriesgarte a una ilusión de que tu cambio provocará cierta reacción en la otra persona y si tú te sacrificas por ese amor, esa persona lo hará de regreso (TIENE QUE HACERLO). Luego esa persona te deja, quizá porque se aburrió (pasa, soy testigo), quizá porque encontró a alguien más. Te sacrificaste, sufriste, te inhibiste, peleaste con tus demonios internos y quizá muchas cosas negativas surgieron, pero hiciste lo humanamente posible por minimizarlas, y aún así te dejó. Te duele que el sacrificio no haya sido mutuo, pero te duele que hayas tenido que destruirte para nada. Es más cuestión de orgullo muchas veces.

¿El sacrificio corporal es sinónimo a amor? Piénsenlo.

Y si uno quiere ser infiel en una relación que prometió amor eterno y fidelidad absoluta. Ouch. Buena suerte, terminarás hiriendo a mucha gente. Es por eso que haber jurado todo eso eternamente sin haber planteado una solución mas realista al momento de iniciar una relación traerá muchos, muchos problemas. Si uno promete algo la otra persona espera que lo cumplas. La gente en general no tiene mi ideología. Si la tuviera no tendría caso plantearlo aquí. Si uno va a hacer eso o ya lo hizo, es mejor plantearlo y terminarlo ahora. Será un caos colosal quizá, pero bueno, terminar y replantearlo, no volver a engañar por simples caprichos sentimentales. Si va a pasar, que pase. Cruel realidad, que desearía que no existiera, pero existe.

Vive y deja vivir. Sin libertad no hay vida. No dependemos de nadie para ser quienes somos ni para definirnos ni para vivir. La frase inicial es cierta. En dependencia no hay elección, sin elección no hay libertad, sin libertad no hay amor verdadero, sin amor verdadero podrá haber matrimonios, pero no parejas.

Para que la libertad funcione, muchas veces dicen que la libertad debe ser llevada con responsabilidad. Que ambos son las dos caras de la misma moneda. Sin embargo yo digo que para que la libertad funcione debes de hablar antes que nada con la VERDAD. Y después con el RESPETO. Libertad, verdad y respeto son los tres conceptos que deberían ir juntos antes que nada. La responsabilidad debe de ir en su propio camino junto con otros atributos quizá. Pero la libertad debe usarse para minimizar el daño a otros, jamás usar la libertad propia para dañar a otros y mucho menos suprimirles la libertad. Así que simplemente, si hablas con la verdad antes, la gente sabe a que se atiene y si no quiere arriesgarse a eso, ni modo. Si, quizá te quedes solo y a esa persona que estimas no le parezcan tus ideas, pero es mejor que no le parezcan y se vayan, que mentirle para que esté contigo y la lastimes después. Eso es precisamente parte del respeto.

Libertad, verdad y respeto.

Ilusiones

By Grow on Wednesday, September 10, 2008

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Filed Under: Choro

Frases tomadas del libro de distribución gratuita: Amarse con los Ojos Abiertos de Jorge Bucay y Silvia Salinas.

Es verdad, no alcanza con los sueños, no alcanza con la fantasía, no alcanza con las ilusiones, no alcanza con el deseo y los proyectos… Y sin embargo, sin ellos no hay camino.

Terminó la semana de exámenes y me fue bastante bien. Demasiado bien en las areas matemático y contabilidad. En las teóricas donde siempre me iba de 100, no me fué mal, pero no estoy en mis 100. ¿Es el semestre al revés o que? En fin. Hace unos días un cuate, que mantendré en anonimato, por si las dudas, me contactó por MSN y me contó brevemente su historia. Un chico, una chica, separación porque la chica se fue con otro, 7 meses después sigue pensando más o menos en eso [/resumen exprés]. Le dije que escribiría al respecto, sin embargo sobre ese tema tengo mil y una cosa que escribir que podría hacerme de un libro propio. Así que me cuesta trabajo decidir exactamente de qué hablaré. Así que veré que puede fluir. Pero advierto de una vez dos cosas que me gusta repetir. Lo que planteo aquí son hipótesis, no son verdades universales, son deducciones quizá sesgadas con base en observaciones propias y de otros. Les gusta, bien, no les gusta, debátanme bien y ayúdenme a que haya más información fluyendo, aunque admito que soy terco. Segundo, esto será un choro mio. Quizá se duerman. Y asunto aparte, son tantos los temas, que los dividiré uno por post. Ya los tengo hechos, y así me justifico a tener que postear estos días y además me da tiempo de intentar razonar y concluir lo que escribo.

Es un poco difícil atacar este tema. Principalmente por las ya establecidas ideologías de la sociedad en general y por la gama de esperanza y fantasía que vive una persona con dichas ideologías. Unas en un grado increíblemente alto, otras que juran no tenerlas pero muy en el interior esa esperanza jamás muere.

El humano vive de ilusiones. Ilusiones de felicidad y grandeza. De pequeños, las ilusiones son tan grandes que incluso pasamos por una fase en la cual creemos que las cosas que pasan ocurren mágicamente con el poder de nuestros pensamientos. Mientras una persona crece, en esencia debería de apegarse más y más a la realidad. Pero hay una gran lucha. Incluso a los netamente realistas se les cataloga como pesimistas cuando sus ideologías matan las ilusiones preconcebidas. La resistencia a la realidad se asimila como a la amargura, al aburrimiento, a la muerte del niño interior, cuando quizá la verdadera amargura venga no de la aceptación y aparente rendición ante la realidad, sino a la hipócrita aceptación de la realidad. Es decir, que a todo mundo le dices que no crees en algo y en el fondo el alma se te parte a pedazos porque tus ilusiones ocultas no son cumplidas.

Esta ilusión causa un gran problema. Idealizamos demasiado. Y no sólo las idealizamos, las inflamos a tamaños enormes, colosales, cuya proporción de sufrimiento al momento de que una ilusión se rompa debe ser proporcional al tamaño en el que una persona infló dicho ideal. Los ideales son peligrosos. Esta vida tan llena de variables caóticas no es capaz de darnos a cada una de nuestras vidas el cumplimiento al 100% de todos nuestros ideales. Ni siquiera el más estricto científico analítico de todos consideraría que una tendencia de99.9999% es una verdad absoluta ni que esa probabilidad sea lo suficientemente grande para asegurar que un supuesto ideal en realidad vaya a pasar. Y que va, la vida no tiene una tendencia de predicción de tal magnitud. Si la tiene de (diciendo un número al azar) 2%, di que tuviste buena suerte.

Entonces, el problema de duelo principal es la idealización, su rompimiento y el cómo uno lidia con dicho acontecimiento. Y en cuestiones de amor, vaya que ese es el gran y enorme problema. La gente busca a LA persona perfecta. Y pueden negar el hecho, conscientemente lo pueden hacer, pero intenten engañar a su inconsciente. Creemos mucho en que aquella persona sea, o un reflejo de nosotros mismos, ideal, perfecto. O que cubra un objetivo casi imposible de realizar, un objetivo de ilusión perfecta, como decir “le demostraré al mundo que el primer amor puede ser el único y para siempre” (ouch). Hay algo ahí que hace que hasta el más lógico y deductivo que analice sistemáticamente los hechos y el cómo y el porqué, aún sigua sufriendo, porque el sentimiento tenía su ideal más allá de toda razón. El intelectual comprueba, quizá de manera lamentable para él, que el humano se divide en sentimientos casi ilógicos. Es parte de ser humanos.

Dejar de creer en lo eterno. Dejar de creer en el para siempre. Dejar de creer en ilusiones e ideales para mí es un paso hacia la felicidad. O se los planteo de otra forma. Estar concientes que las ilusiones se rompen el 90% de las veces. Como las PyMES que el 85% quiebra. Hay que estar concientes de eso y cuando pase, ni modo, era probable que pasara, ¿que se le puede hacer? Esta idea ha tenido demasiado rechazo por los ilusos. Afirman que dejar de creer en lo eterno es lo equivalente a una especie de suicido y a una vida llena de amargura, sin chiste, monótona. Lamentablemente si dejar de creer en príncipes azules volando en unicornios para rescatar a la princesa es amargura… no se, siento que me la ponen facil como para decir algo sarcástico.

La vida como ya dije ES real. Una amiga me dijo que quería algo real en su vida. Incluso la frase de “necesito algo real, algo en que creer” apareció. Volteen a su alrededor. Ahí está la realidad. Se contradicen con sus frases, lo que quieren son más espejismos en que creer, cuando la realidad está al alcance de sus manos. La vida es imperfecta y cruel. Y es la misma imperfección y crueldad la cual nos abre una puerta hacia la felicidad. No sádica, no masoquista, sino de entendimiento. Si la vida es así, ¿para que sufrir por cosas fuera de nuestro control? Es más, en esas frases no piden una realidad, piden inconscientemente que sus ilusiones se hagan realidad. Mis estimados, si se quedan sentadotes esperando que sus ilusiones se hagan realidad, lo más probable es que el “realista amargo y apático” al que tanto criticaban sea infinitamente más feliz con su realidad cruel que ustedes con su ilusión inexistente. Al menos que caigan en la locura total y no sean capaces de diferenciar ya entre una ilusión y la realidad en un frenezí esquizofrénico. Podría alardear de cómo gente que me criticó y me dijo que mi forma de ver la vida era lo más patético y peor que pudieran concebir jamás. Y ahora yo me siento mejor y más feliz que nunca, cuando esa persona se está hundiendo en un sufrimiento e inestabilidad impresionante. Podría y creo que lo hice. Pero comentarios así son buenos para la autoestima. En fin.

Lo único inadecuado es su idea previa sobre el matrimonio, la idea de la pareja perfecta.
La realidad mejora notoriamente cuando me decido a disfrutar lo posible en lugar de sufrir porque una ilusión o una fantasía no se dan. La propuesta es: Hagamos con la vida posible… lo mejor posible. Sufrir porque las cosas no son como yo me las había imaginado, no sólo es inútil, sino que además es infantil.

Sufrir porque las cosas no son como yo mes las había imaginado, no sólo es inútil sino que también es infantil. Esas palabras son profundas y completas. Hay que disfrutar lo posible, incluso el corto tiempo que pudieras estar con alguien. Asunto que retomaré en otro post.

La pareja no nos salva de nada, no debería salvarnos de nada. Muchas personas buscan pareja como medio para resolver sus problemas. Creen que una relación íntima los va a curar de sus angustias, de su aburrimiento, de su falta de sentido. Esperan que una pareja llene sus huecos. ¡Qué terrible error! Cuando elijo a alguien como pareja con estas expectativas, termino inevitablemente odiando a la persona que no me da lo que yo esperaba. ¿Y después? Después quizás busque a otra, y a otra, y a otra… o tal vez decida pasarme la vida quejándome de mi suerte. La propuesta es resolver mi propia vida sin esperar que nadie lo haga por mí. La propuesta es, también, no intentar resolverle la vida al otro.

El crear una relación “profunda” por así decirlo, crea una relación dual. Ya no es simplemente tu consciencia sino que de cierta forma unes tu consciencia y la de tu pareja, formando en tu mente una dualidad entre quien eres y quien es tu pareja. Pero a veces esa dualidad la forman porque necesitan sentirla, necesitan tenerla. Creen que la dualidad es un entero de dos mitades. Se habla mucho de “encontrar a mi media naranja”. ¿Para que demonios queremos a la mitad de una persona? ¿Por qué nosotros tenemos que ser la mitad de una persona? Primero hay que ser un ser humano completo, no mutilado ni a la mitad y buscar a otra persona completa si es que la quieres buscar. A veces una vez que estás completo, llega. A veces no y la entereza de una persona lidiaría con eso considerablemente bien. Encontrar a alguien por salvación es inútil, nadie tiene toda la capacidad humana para salvarte y al final se puede crear una codependencia en la que el concepto de “salvación” crezca a niveles enfermizos. ¿Qué tan enfermizos? Se lo preguntaría a la chica que me amenazó con suicidarse ya que no la amaba. Pero temo que si le digo “hola” crea que quiero casarme con ella… otra vez. Más claro ejemplo de necesidad de salvación no creo haber vivido. Y una conocida constantemente anda buscando novio o una relación, y lamentablemente para mis oídos me ha dicho que lo busca simplemente para desaburrirse de su vida y de cierta forma para darle mas sentido a su vida actual. Para mí, un enorme error, que sus fallas han sido un reflejo de eso, me temo. Y como dije en mi post de felicidad, que aplica a lo que dice la frase, no puedes resolverle al vida a otro, no puedes hacer feliz a una persona. La felicidad depende de cada quien, internamente. Y si no es capaz de ello, deberá aprenderlo. Es por eso que primero se aprende a ser feliz individualmente, a ser una persona completa para buscar a otra persona y si quieren formar una dualidad, que sea una dualidad de enteros. Que uno más uno sean dos. Y no un medio mas un medio sea nada más uno. Esto, según yo, con una sana dosis de entendimiento de la realidad. Si esa dosis de realidad está bien cimentada, la felicidad interna sin dependencia está a la vuelta.

Unas frases que resumen este primer acercamiento de la realidad.

Hoy hablamos sobre esto en un grupo el dolor de dejar de lado las ilusiones y aceptar la realidad. Es un momento de crecimiento, cuando dejamos de pelearnos y aceptamos las cosas como son.

El momento de dejar las ilusiones es decisivo para la vida de una persona, cuando decimos: vamos a disfrutar lo que se da, dejemos de llorar por lo imposible.

Es doloroso dejar de lado la pareja ideal, la pasión permanente, pero es la única manera de sostener un vínculo sano.

Todos amamos nuestras ilusiones, no es fácil dejarlas.

Y sin embargo al final, sea como fuere, la realidad siempre se impone.

Hace falta salirse de la ilusión para ver al ser que tenemos enfrente.

La primera frase de este post es para pensarle. No basta con soñar, no basta con crear ilusiones, pero sin ellos no hay camino. Asi que planteo. ¿Que tan cierta es esa frase? ¿Donde se encuentra el equilibrio? ¿Donde comienza un sano lazo entre las ilusiones y la realidad? ¿Existe tan si quiera ese lazo? Un humano no puede vivir sin ilusiones, eso me afirmaron. Que es inhumano vivir sin ilusiones. Quizá. Por eso propongo dos cosas. Una, un intento de vivir sin ellas y la segunda, vivir con pocas, quizá casi nulas, pero saber que si no suceden la vida aún sigue su curso y la felicidad puede ser alcanzada en el peor de los casos. Internamente, sin buscar elementos externos.

Desafio de Marie

By Grow on Monday, September 1, 2008

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Semana de exámenes. Analisis de Decisiones fué mi primer examen y estudié bien y estaba bien preparado y nos pusieron un examen más complicado pero creo que me defendí. Mañana viene otro pesado de Pronóstico. Por lo menos tengo un examen diario, así que me da chance de estudiar bien. Fuera de eso, no hay nada interesante que haya pasado ni que pase en esta semana. Por lo pronto, estoy excelente. Y aprovecho el post para un desafió de Marie:

Reglas del desafío:
1. Escribir un post sobre seis cosas sin importancia que nos gusten.
2. Poner el enlace de la persona que nos ha elegido
3. Poner las reglas en el blog.
4. Elegir seis personas para continuar el desafío.
5. Avisar a estas personas y dejar un comentario en sus blogs.

Desafiado por: Marie

1.- Animales. Me encanta cualquier tipo de animal mamifero, reptil, amfibio, ave, insecto, molusco, tu nómbralo. Hasta a veces considero las plantas como animales. Tanto que no tengo un animal favorito.
2.- Me gustan los juegos de Crane Game para sacar cosas. Superé mi adicción hace años.
3.- Me gusta no hacer nada. No salir, no hacer nada, simplemente quedar inmovil.
4.- Me gusta el color negro. Suelo vestirme con algo negro el 80% de las veces. Sino gris, azul, blanco y a veces verde.
5.- Me gusta la Coca-Cola Zero. Realmente me gusta. Pocos días me verán sin tomar por lo menos un vaso.
6.- Me gusta leer. Me gusta leer de todo. En casi todo le busco aprendizaje y más si son investigaciones sobre algo en particular.

Desafio a… los que Marie desafió. Jo jo jo.