100, 99, 94, 90, 90. Son 5 de mis 6 calificaciones de estos examenes. Una de mis dos metas va por buen camino. La otra igual, pero ya la tomé tranquilamente. Si, por los examenes no posteaba. Doble leida les toca hoy (a los pocos que leen). Subi la página de “quien demonios es el loco que escribe aqui“. Y lo siguiente es uno de mis choros. Duérmanse agusto ;D
Frank: Quería un poco de atención. ¿No es triste?
Samantha: No. Es humano.
Serie de TV “Bewitched”
Hay algo que he me gusta repetir y que he repetido varias veces en lo que he escrito hasta ahora en mis últimos 3 post y de varias formas. “Y sin embargo, es tan humano”.
Todos y cada uno de nosotros nacimos y somos seres humanos. Aunque algunos afirman ser dioses, animales, alienígenas o vete tu a saber que demonios se creerán muchos lunáticos. Somos seres vivos pertenecientes al reino animal; simios en evolución. Claro, cada uno de nosotros somos diferentes con nuestras combinaciones genéticas, huellas digitales prácticamente irrepetibles, historias y crianzas diferentes y formas de pensar diferentes. Pero en el fondo seguimos siendo tan sólo eso. Humanos. Si, existe una diversidad individual, social y cultural impresionante, pero existen límites que nos regresan al origen. Por más diferente que seas, no dejarás de ser humano.
El humano es imperfecto. Supuestamente busca el mejoramiento y la perfección constante (supuestamente). Pero imperfecto, siempre lo será. Está sujeto a muchas leyes matemáticas y con ello a las leyes físicas. Y quizá esas palabras del grandioso poder de la mente y el espíritu sean verdad. Sin embargo por más poder mental, quizá podemos sanar heridas, obtener fuerza y resistencia sobrehumana temporalmente, cumplir una meta hasta el final, pero no podrás teletransportarte, o volar como Peter Pan o transformarte o hacer mágicamente todas las ilusiones que existan en tu mente o controlar el destino y felicidad de alguien más.
A lo que quiero llegar es que, somos humanos, y como la frase famosa dice, errar es de humanos.
Somos humanos. Metemos la pata, nos equivocamos, caemos en tentaciones, lloramos, gritamos, hacemos cosas de lo que nos arrepentimos, decidimos mal, tropezamos, erramos. Lo hacemos y nos pasa a todos. Es imposible pedirle a una persona que nunca jamás meta la pata. Un ratio de 100% de perfección es demasiada exigencia. Y aunque algunos parecen ser perfectos o tienden a ello, esperen, en algún momento algo tendrá que pasar. Es más fácil ganar la lotería 10 veces seguidas a encontrar a un humano 100% perfecto. Si es que pudiera existir algo como eso.
El humano busca satisfacer sus necesidades. Tienes que tener tus necesidades lo más satisfechas posibles. Cada quien tiene sus formas diferentes y hasta bizarras para lograr eso, pero al fin y al cabo sea lo que sea que haga un persona… SEA LO QUE SEA, será para satisfacer alguna de las millones de necesidades internas. En esencia, todos hacen lo que hacen con la misma meta. Yo digo que el humano busca su felicidad, aunque con ello implique el dolor para alcanzarla, aunque sea una idea muy ambivalente y paradójica, pero si, creo que en esencia el humano hace lo que hace para que, según a opinión propia, haga lo mejor posible para estar bien. Aclaro que digo, a opinión propia y aclaro también que los humanos somos imperfectos. Nuestras opiniones podrán no ser las mejores, ni las ideales, ni las perfectas y quizá solo las hacemos por terquedad y capricho, pero al final, al juicio individual, se busca la “mejor” solución. Si, la lógica tiene un muy mal rato peleándose con eso. Para ser sincero, si la Lógica fuera un ente materializado, desearía jamás tener que ser la Lógica. Es menos problemático ser un simple humano.
En un librito llamado “El Esclavo”, que alguna vez llegué a citar, había un párrafo muy interesante. Decía algo así. Si tu pareja decide de repente abandonarte, no lo hace por lastimarte. No busca que tú como persona seas infeliz ni que sufras y ese es el motivo por el que te abandona. No. Simplemente decidió que contigo no está feliz y que podría alcanzar una mejor felicidad en algún otro lugar. Como un humano normal, se fue a buscar mayor felicidad en donde crea que lo vaya a encontrar.
Es tan humano buscar la felicidad. Es tan humano buscar satisfacer tus necesidades. Es tan humano hacer pendejadas por lograr lo que quieres. Es tan humano sufrir por estupideces o es más, es aún más humano sufrir por nada. NADA. La famosa frase de “aquel libre de pecado que lance la primera piedra” tiene un significado aún más allá de los pecados. Nuestro “pecado” original es ser humanos. Y no soy de los que cree que esas frases son sentidos literales. Son simbólicos. Adan y Eva son el símbolo de nuestro originen. Nuestros “primeros padres” fueron humanos, así como nosotros. DUH. Simple lógica. Nuestro “pecado original” es la búsqueda de satisfacción personal, lo cual nos convierte en humanos. Simple lógica. Así que nuestro origen es ser humanos y nuestro defecto más grande es ser humanos. Aquello que nos aleja de la perfección eterna de un supuesto paraíso es simplemente nuestra calidad de mortales. De humanos. Símbolos de eso lo encontrarán en insértese aquí el nombre de alguna religión.
Entonces a mi me ha gustado decir una frase en particular. O más bien, preguntarles a las personas. ¿Puedes juzgar a un humano por ser un humano? Así que les pregunto a todos ustedes… ¿pueden? Quizá si. Los humanos ya se juzgan entre sí y para eso existe un intento de ideal perfecto de leyes. Pero vámonos a lo más básico. ¿Puedes juzgar a una persona por buscar su felicidad? ¿Puedes juzgar a una persona por buscar la satisfacción? Si una persona te abandona, incluso por otra persona, ¿puedes juzgar a una persona que está usando su derecho de libertad y su búsqueda de felicidad? O mejor aún. ¿Puedes juzgar a una persona por equivocarse? ¿Por ser necio y terco? ¿Por defender ideales y contradecirlos al mismo tiempo? ¿Por ignorar muchas cosas? ¿Por no ser perfecto? Yo me equivoco bastante, podría incluso estar totalmente equivocado en todo lo que digo. Es más, puedo contradecirme mañana en todo lo que dije. Pero soy necio, soy terco y soy un ignorante en mil y unas cosas. Soy totalmente imperfecto. Soy totalmente humano, como todos ustedes. ¿Alguien puede decirme que nadie jamás en su vida ha sido necio, ni se ha equivocado, y que es un conocedor de TODO y que es perfecto? ¿Alguien puede decirme que lo que hace en realidad no es para su propia satisfacción?
Si en el fondo todos buscamos lo mismo, entonces si uno entiende la esencia de esto, podrá ver la vida de una manera un poco diferente. No digo que se te abre el camino a la felicidad eterna. Pero entender el porqué abre muchas puertas.
Muchas veces juzgamos cosas que nosotros mismos hemos hecho. Muchas veces juzgamos cosas a las que tenemos miedo que en el fondo nosotros seamos así. O incluso juzgamos cosas que creemos que están mal pero nosotros somos así y lo escondemos. Juzgamos a un humano por actuar de la misma forma que nosotros actuamos alguna vez. Juzgamos a un humano por buscar la felicidad de alguna forma cuando nosotros de igual forma la buscamos. Juzgamos la esclavitud, pero cuando una persona desea ser libre no lo toleramos. Juzgamos la infelicidad, y cuando una persona desea ser feliz no lo toleramos. Juzgamos la monotonía, y cuando una persona desea romper con ella, no lo toleramos. Juzgamos la mentira, y cuando nos dicen la verdad quisiéramos nunca haberla escuchado. JUZGAMOS LA MENTIRA Y MUCHAS VECES QUISIERAMOS VIVIR EN UNA MENITRA. Como alguien cercano por ahí dijo, “Miénteme, no me importa que todo esto sea una mentira, mientras crea que me sigues amando. Puedes estar con quien quieras, no me importa, mientras crea que me sigues amando”. Si, pasa y lo dicen y a cientos de personas se les hará estúpido decir algo así. Hasta a mí se me hace una enorme estupidez. Pero lo dicen. Lo sé. Ese alguien cercano que lo dijo, fui yo, hace ya tanto tiempo. Si, soy humano… y como tal soy imperfecto, me equivoco y tropiezo y me contradigo y me confundo y luego no se que hacer. Pero lo bueno es que por lo menos tenemos en alguuuna parte de nuestra persona formas para salir adelante. De igual forma, somos cambiantes. Quien fui hace 15 años, hace 10, hace 5, hace 3, hace 2, ya no es la misma persona quien soy hoy. El pasado es el pasado, que determinaba quien fui, pero no es una sentencia perpetua de quien soy yo ahora. Los humanos somos mortales mas allá de la muerte definitiva, nuestros seres pasados mueren y renacen constantemente a lo largo de nuestra vida.
Los humanos erramos y nos aferramos a tantas cosas. Incluso a los errores. Los humanos piensan mucho en lo eterno. A tal grado que los humanos llegan a rechazar las cosas, si éstas no son eternas. He escuchado tantas historias, de dos personas que se encuentran por un periodo breve. Sin embargo, si no es eterno, si eso va a terminar, prefieren separarse por siempre. Es irónico. No recuerdo donde leí una historia parecida. Dos personas se encontraban y no se si ella o él le dijo al otro algo así, “No entiendo tu miedo a que esto vaya a terminar. De todos modos terminará, pues nuestra estancia es corta. ¿Por que no disfrutar los pocos días que tenemos? ¿Un día? ¿Unas horas? ¿Unos minutos? Que dure lo que dure, prefiero estar contigo 5 segundos a no haber estado contigo nunca.” Y con eso demuestro para mi uno de los errores más grandes. Hay veces que el humano se espera a que llegue lo eterno, ignorando las felicidades cortas. Y cuando llega lo “aparentemente” eterno, si hubiera hecho cuentas, de no haber rechazado las felicidades cortas, hubiera tenido más días felices. Pero sigue siendo tan humano. Y yo no puedo juzgarlo. Me ha pasado, me pasó y no estoy seguro de si me seguirá pasando.
Somos humanos y ya sabemos a lo que vamos cuando nos relacionamos con humanos. Hay gente que odia la hipocresía, la falsedad, las mentiras y todo eso. Pero a mi me es indiferente. ¿Qué tiene de malo? Es un humano intentando hacer de las suyas. No me mata que sea así, no me afecta que sea así, no me lastima que sea así. Esto es que hay que entender que somos humanos, mortales, simples humanos. Hay que estar consciente de que hay fallas, muchas fallas. No hay que esperar a que un humano se convierta en un dios salvador. No hay que esperar a que un humano sea constante, ni eterno. Todos tenemos el mismo derecho de equivocarnos, si. Todos tenemos el derecho de defender nuestros ideales, si. Quizá suene como desesperanzado de “ni modo, así somos, jodimos”. Pero por el contrario, si la gente entendiera esto, si estuvieran conscientes de eso, quizá, en una loca imagen mental mía, la vida sería mucho, mucho mejor.